Editorial (N° 1)

pag. 2Cuando el proyecto de crear una revista de literatura se hace posible, el escape a otras realidades es inmediato y la entrega a ésta es absoluta. Los caminos pueden ser varios y hasta infinitos, las palabras ordenar las ilusiones y las ideas marcar una huella, pero el campo donde se piensa plantar debe estar abierto para las semillas y no para los árboles. Es por eso que El Vendedor de Tierra nació, como revista, para apoyar incansablemente a los jóvenes poetas y reivindicar la obra de aquellos autores que pasaron desapercibidos y nunca reconocidos en forma justa, anticipándose a las modas inventadas por aquellos que son capaces de bañarse en las aguas de cualquier río.

No venimos a romper las estructuras ya construidas, a reírnos de las ciudades o de los diablos. Caer en esa típica costumbre protestataria de bolsillo es caer en el vacío y retroceder en el tiempo. Estamos aquí con un nuevo intento de intercomunicación entre poetas y escritores de habla hispana.

Somos conscientes que nos introducimos en un mundo donde hubo quienes lo intentaron y lograron sus objetivos, y otros que, desgraciadamente, tuvieron que abandonar su cosecha dejando un espacio valioso y difícil de recuperar. El Vendedor de Tierra no es una excusa ni un paréntesis. Es sólo la cola del perro.

Publicado en EVT, Año 1, N° 1, Primavera de 1995

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s