Reseña biográfica de Miguel Ángel Bustos

Por Emiliano Bustos

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Miguel Ángel Bustos nació en Buenos Aires el 31 de agosto de 1932. Transcurrió su infancia en la ciudad, haciendo frecuentes viajes a San Juan, tierra de su padre. Desde muy pequeño comenzó a escribir, y eso se refleja en toda su poesía; las referencias a su infancia y al nacimiento de la poesía son frecuentes. A los siete años un poema suyo gana un premio. Terminado el secundario, inicia la facultad de Filosofía y Letras, que abandona en tercer año. En 1957 publica CUATRO MURALES, su primer libro. Estudia francés, alemán, inglés, italiano, portugués, tiene pasión y facilidad para las lenguas.

En 1959 publica CORAZÓN DE PIEL AFUERA, prologado por Juan Gelman. En ese prólogo Gelman dijo: “Miguel Ángel Bustos –en plena juventud, 26 años- reúne asombros y milagros en este libro sin antecedentes en la poesía argentina, de un vuelo lírico poderoso y maduro, inesperado y tierno”. Por esos años inicia una larga serie de viajes, que lo llevarán a Bolivia, Perú, Brasil; cansado y enfermo regresa a Buenos Aires. Nunca más emprendió viajes como aquellos, los grandes viajes, de ahora en más, serán interiores.

En 1963/64, debido a una horrible experiencia matrimonial y desarreglos nerviosos que siempre lo acompañaron, permanece un año internado en el neuropsiquiátrico Borda, donde conoce y se hermana con é, el místico y poeta Jacobo Fijman. En 1965 publica FRAGMENTOS FANTÁSTICOS, punto de partida de su poesía mayor. Su acercamiento a las culturas precolombinas, la lectura de sus poéticas, de sus códices, la lectura de sus escritos ocultistas, chamanismo, libros sagrados: I-Ching, La Bhagavad-Gita, la cábala hebrea; Rimbaud, Lautrémont, Baudelaire, los románticos alemanes, y particularmente Hölderling, del que dijo: “Ese hombre soy yo, yo soy este hombre, ahora. Él es mi madre, mi amor, mi infancia, el motivo de todo ritual, él es mi vida y mi muerte; mi religión, mi patria en los cielos, mi absoluta libertad”, esas lecturas giran su obra; su hermandad espiritual con estas visiones, y fundamentalmente su hermandad con la visión precolombina hacen el destino de su obra. Asimismo ama a Vallejo, Góngora, Quevedo, Cervantes, Machado, Hernández, Neruda. . El cambio, ya visible en FRAGMENTOS FANTÁSTICOS, se acentúa en VISIÓN DE LOS HIJOS DEL MAL, publicado en 1967 y prologado por Leopoldo Marechal; maestro, hermano espiritual en comunión rigurosamente necesaria, como Marechal mismo la definiera. En 1968, VISIÓN DE LOS HIJOS DEL MAL obtiene el Segundo Premio Municipal de Poesía, otorgado por un jurado que integraba, entre otros, Aldo Pellegrini, que lo votó para el primero.

En 1967/68, conoce a la artista plástica y diseñadora Iris Alba, su mujer y par espiritual. El dibujo, que hasta aquí lo había acompañado de manera más o menos próxima, comienza a ocupar un lugar tan absoluto como el de la poesía. Literalmente no deja de dibujar y escribir.

Mediante una Beca otorgada por el Fondo Nacional de las Artes, publica en 1970 EL HIMALAYA O LA MORAL DE LOS PÁJAROS, divido en libros o soles, creado en la concepción del tiempo que tenían las culturas precolombinas, “La primera visión de ALGO que unió la imagen de milenios del hombre y los cielos en mi corazón”. El libro está ilustrado por el poeta, al igual que los demás, salvo CORAZÓN DE PIEL AFUERA.

En 1970 expone sus dibujos, el catálogo lo escribe Aldo Pellegrini. Su obra gráfica había alcanzado una pureza y una correspondencia con su poesía, exacta y nítida. Creaba dibujos en la concepción de Blake del dibujo, como aproximación, cristal de la iluminación: ojos en el cielo y ojos en el infierno.

A partir de 1970 se dedica al periodismo. Escribe críticas literarias para las revistas Siete Días y Panorama, para los diarios El Cronista Comercial y La Opinión. Escribe poca poesía y publica alguno de esos poemas en diarios y revistas. Por esos años dicta clases en la facultad de Filosofía y Letras, en la Cátedra de Historia del Arte.

Sigue estudiando idiomas, ahora agrega el rumano, conoce y ama a Eminescu.

Miguel Ángel Bustos fue amigo de Leopoldo Marechal, Julio Cortázar, Alberto Szpunberg, Juan Gelman, Manuel Mujica Lainez, Gerardo Pisarello, Fernando “Pino” Solanas.

El 30 de mayo de 1936, un grupo paramilitar lo secuestra de su casa, y corre el destino de Haroldo Conti, Rodolfo Walsh, Roberto Santoro, Francisco Urondo, Tilo Wenner, y los treinta mil desaparecidos durante la última dictadura militar.

Bs. As. 27/2/97

Links: Análisis de MAB; Poemas de MAB; Cartas



Categorías:EVT Nº 07, Miguel Ángel Bustos

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