Las tierras naturales

Martinez_Las_tierras_naturales

Por Andrés Haedo

Las tierras naturales es el último libro de Leonardo Martínez, editado por Ediciones del Dock.

Desde el primer poema llama la atención la originalidad del discurso, las vibraciones del poema extenso, con pluralidad de voces y sujetos dan cuerpo a una poética donde toda palabra puede estar incluida, así el autor confirma que toda palabra es poética.
Hay además expresada una visión del mundo, digamos inmanente, dónde el poeta se pregunta por el dolor que atraviesa la existencia. La visión está presente en todo el libro, pero tiene como núcleo un poema que es central: Prueba de la existencia del amor.

Es este dolor, la presencia del mal y de lo injusto lo que  termina apartando su mensaje lírico de toda posibilidad de fe o salvación.

En este contexto, sólo la poesía deja un rastro de lo auténticamente trascendente del hombre.

Como música de fondo está presente el momento del ocaso, que cede el paso a la noche. Este paisaje se desarrolla en un doble sentido, por un lado es el paisaje sombrío del mundo que el autor despliega para formar el juego de luces apropiadas para su escenario y, al mismo tiempo el poeta mismo, se identifica en su persona con este paisaje que es netamente existencial: Atardezco / Pronto me alcanzará la noche / y la oscuridad será mi madre.

Una última consideración personal: de los libros de Leonardo este fue el que más me gustó, hay una tensión que se mantiene a lo largo de todo el itinerario poético, es un libro jugado que logra lo que se propone, conmueve y lleva a la reflexión.

 

PRUEBA DE LA EXISTENCIA DEL AMOR
La vida en la vida de charcos y mares
en alturas escasas de oxigeno
abismos y desierto pampa
selvas tan viejas como el dolor
en triglicéridos a los veinte años
leucemia a los quince
escoliosis múltiple a los doce
no es fácil vivir
tumores como frutos colgados en racimos
quiero una pera un durazno
un poco de almíbar
no es fácil vivir
la sal no ayuda
el azúcar tampoco
el agua es nido letal
todo el mundo se come a todo el mundo
larga chorros fementidos
derrama llantos de luto o de acabadas felices
lo contradictorio se nutre de lo contradictorio
la muerte es multiplico
limo hediondo que florece
no hay hielo en la muerte
           sí combustión
           sí floración
nos hartamos de tantísimo proceso
de la lucha por salir del caos
que no es caos
más bien mecanismo preciso
más bien precioso
no podemos levantar cabeza sin embargo
a menudo hay un pie o una mano que nos hunde
palabras que sofocan hasta la asfixia
pero jamás creí en salvación alguna
me preguntaba ¿salvación de qué?
del despliegue de siglos
del horror del paraje
no pertenezco a lugar
¿la arena se emociona cayendo hora tras hora?
no pertenezco a lugar a sitio a siglo
el péndulo se detiene
aguardo
empieza la misa
de rodillas y en éxtasis la muchedumbre
canta gloria de luz por siempre
los que estamos fuera
los no nacidos no queridos huérfanos
los que perduramos en el hambre
caemos en la sima hondísima
y ellos
los otros
creen haber salvado pellejo
pero la palabra ha sido vulnerada
¿dónde el amor?
del amor no se sabe nada
la poesía y el amor no se explican
                      la poesía es a única prueba concreta
                     de la existencia del hombre

entonces dónde el amor
la poesía dónde
sólo vemos rapiña
y deposiciones para resguardar el nicho
nos parece bien el matadero
torcerle el cuello a la gallina
degollar el buey
dispararle al ciervo montaraz
a la paloma silvestre
nadie se salva
ni la cuchara sabia en supervivencia
menos el vagabundo el desposeído
el lujoso automóvil pasea el pensamiento
el arte es detalle en la gula de la inteligencia
dentro de una máquina de hacer dinero
el corazón de cada cual se ahoga
¿cómo vivir? ¿en qué lugar?
ninguna parte es la casa que nos corresponde
Al cabo
la adorada ave de pecho rutilante
bajo el árbol de las apariencias
alimenta galaxias con su leche
para luego engullirlas
amante caníbal del alma
su imagen es de lámpara marchita
sin embargo respira y vibran los espacios
los morteros los molinos los ingenios
al silbo de su aliento de búho
fabrican la lluvia revientan el trueno
ella nos dona sismos tempestades
calmos espejos de cielo
lunas removidas en los escombros
del ayer del pasado
en sus ojos líquidos ruge el amor
a dentelladas desgarra los días y las noches
su resuello es camino de mareas
por él vamos y venimos
sin orillas
sólo música

Publicado en el blog Liendres

Link: Más sobre Leonardo Martínez en EVT

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s