Poetas reunidos (N° 11)

DE LOS CIELOS SUELTOS

                        a Virginia Wolf

Como si nadie la viera
se adentró en el río
firme en la creencia
de que ésa
era agua de lluvia
tendida por el cielo
al cabo de una edad
que a sí mismo le anegaba.

Flotó por el litoral
estirando el desahogo,
le vivía uno de esos estertores
que da la gloria
cuando la gesta el desvarío.

Adriana Pardo Saavedra nació en Buenos Aires, en 1957. Ha participado en las antologías Alcor, Odaldecir, 25 poetas por la paz.

 

(CUANDO VIAJO POR LA VIDA VOY ABRIENDO EN)
la espesura del poema / abismo de corales imprecisos /
con la inasequible tinta del océano / en las playas ideales
de la mente / en la punta de los ojos y la boca / bajo el
velo y la magia del gesto / voy abriendo en la maleza de
la sílaba / el claro soñado donde pueda / instalar en el
seno de la selva / el sonido y la grafía y la idea / de la
prístina palabra / con el cauce y el empuje de la vida / se
hace luz en el sueño inverosímil / del agua / se va
abriendo y dando al mundo el original secreto de la
poesía / arcano universo de natura / cuando voy de un
lado a otro por la vida / con punta de pluma en arista del
ensueño / voy abriendo en la magia de la palabra

Juan Carlos Gómez Juárez (Tucumán, 1961). El poema publicado pertenece al libro bustrófedon/ (1996). El autor vive en Barcelona.

 

7

mi casa es un presentimiento
un viento áspero
el borde de la arena
una buhardilla en víspera de campanario
de ciudad que lamenta la llegada del alba
desfile de trenes ciegos bajo el puente
en la lluvia
una colina al sol verde
la fiebre a puro hueco
que sabe el exilio con la respiración desnuda

Norma Fumero. El poema pertenece al libro Páramo y tormenta (2002)

 

CANCIÓN

Caminito de la luna
me adelantaba un recuerdo;
lloro si lo digo triste,
muero si, solo, lo pienso.

Al atardecer del aire
las aves se hacían sueño;
lloro si el alma lo dice,
muero si lo llora el cielo.

Y pobrecica la cara
de esa rosa que la beso
mientras la aurora canta,
mientras ya canto y ya cuento.

Oswaldo Roses (1965). Escritor, poeta, y ensayista. Colabora en varios periódicos y revistas digitales.

 

NO HAY TAL PARAÍSO, COMPAÑERO.

Se desvanecen los sueños cada tanto
y resulta que somos lo que somos:
hipócritas, hambrientos, inválidos
que vuelven de viejas trincheras
con una medalla bajo el brazo
en busca del Banco de Empeños.
La memoria, a veces, gota
de sangre caída en el crepúsculo.

Gabriel Impaglione (Buenos Aires, 1958). El poema publicado pertenece a Prensa callejera (2004).

Publicado en EVT on line, enero de 2006


Categorías:EVT Nº 11, Poetas

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