Poemas en una ciudad de tránsito

En Patagonia (2) - Anahí Lazzaroni (c)

Después de algunos días de trabajo en Ushuaia, pude visitar a la poeta Anahí Lazzaroni (1957). Hablamos por más de dos horas, y el encuentro por mi parte habría continuado de no ser por el horario que imponía el vuelo de regreso a Buenos Aires. La palabra de Anahí merece ser leída y escuchada. Su último libro, A la luz del desierto (2004), que incluye también Acechar el haiku, es una de las pruebas tajantes de su alta poesía.

 
Como el diálogo se extendió y fuimos tocando diferentes temas, lo que viene es sólo una parte de lo que ella dijo.

 

 
A la luz del desierto son poemas que fui escribiendo en el lapso de dos o tres años. Como siempre, cada vez que hago un libro, tomo el material y empiezo la selección. Armar un libro me divierte mucho, me gusta mucho, es como armar un rompecabezas. Acechar el haiku lo hice en cinco días. Era un verano en el que estaba muy angustiada porque tenía que ir a Buenos Aires y decidir si me operaba o no de la columna. Entonces, empecé a hacer un haiku y no pude parar. Hice cincuenta en cinco días. Es más, se los iba mandando a unos amigos y les parecía mucho, un exceso. Ya se estaban asustando. Con el haiku ya venía trabajando. Desde que lo conocí gracias a unos ensayos de Octavio Paz me gustó. Me llevo bien con la síntesis. Vivir en un lugar en contacto con la naturaleza también me ayuda. Hace muchos años que me venía acercando. Lo de ese verano no me ocurrió más. Me encantaría que me pase otra vez. Sigo escribiendo haiku en paralelo a los poemas comunes, pero con más esfuerzo. En esa época me salían muy fácil.

 
“Desde hace un par de años estoy escribiendo poemas referidos a la ciudad de Ushuaia, que tengo unos 16, y eso ya lo pienso como libro. Inclusive, si lo divido en capítulos, cada uno va a tener un epígrafe de Las ciudades invisibles, de Ítalo Calvino. Cuando llegue a determinada cantidad voy a armar el libro. Ya en A luz del desierto hay poemas a Ushuaia, con cierta mirada crítica.

 
“Esta es una ciudad bastante particular. A mí no me gusta. Los antropólogos dicen que es una ciudad pionera, como el far west, como todo está por hacerse… Todo se destruye y se vuelve a construir. Muchos vienen huyendo por cuestiones familiares, económicas. Y el empuje que tienen a veces para hacerse un lugar no es muy lícito. No les importa aplastar a alguien. Es gente muy voraz, sobre todo la que vino estos últimos años. Tiene muchos problemas Ushuaia.

 
“Tengo una amiga que cada tanto viene acá y dice que esta ciudad es de fugitivos. A mí me parece un poco excesivo. Para venir a vivir acá te tiene que gustar mucho la naturaleza y esquiar. Si venís con esas dos cosas la podés pasar bien. El problema mayor que le veo a nivel personal es que es una ciudad de tránsito. La gente se queda un tiempo y se va. Si vivís acá es muy doloroso. Se pierden un montón de amigos. A mí me pasó. Los amigos del secundario se fueron todos. Si vivís acá te vas desintegrando. A mí me parece que no soy de ningún lado. Mis padres eran del sur de Santa Fe, se instalaron en La Plata, donde nacimos mi hermana y yo. Venimos a vivir acá cuando tenía nueve años. La Patagonia es casi como un no lugar. Es excesivo llamarlo un no lugar, pero es medio raro. No tenés parámetros o faros. Cuando la gente se renueva tanto tampoco tenés tantas ganas de vincularte”.

 

 

Tribulaciones de alguien que escribe (dos)
No puedo escribir a la buena de Dios
como hacen otros poetas.
Escribo esperando que la poesía
me agobie
o me acorrale.
Dejo que la mano trace ese mapa luminoso
cuando ya no hay salida,
aunque eso signifique caer en la morosidad
y no tener nunca
una provisión de textos nuevos
para arrojar al mundo despiadado.
Hoy llovió toda la santísima tarde
pero el día ha sido claro.

 
Tribulaciones de alguien que escribe (tres)
Si no escribes para la posteridad
y te aburren tanto los lectores de poca monta,
¿adónde irán a parar tus veleidades de poeta
en estos tiempos tristes
en los que la poesía es considerada
una tarea de tontos, vagos y engreídos?
¿Escribes? Escribes como si tomaras fotografías
o atraparas insectos débiles
para estudiarlos en el laboratorio
a la luz de una lámpara moderna.
Escribes a pesar del invierno
y las palabras (a veces) hasta logran embaucarte.

 
Argentina (20 de diciembre de 2001)
Palabra extraviada
en las dunas claras del poema.

Palabra embestida por los malos vientos.

Palabra en dificultades.

Palabra quebrada
en horas de saqueos.

 

Noticias de la ciudad

Los dioses no se detuvieron
en esta ciudad arisca
y asesina.
Antiguos como el mar
más testarudos que una mula,
recalaron con sus dones
en otras tierras.
Quien no lo sepa,
quien intente negarlo,
padecerá sus trampas.

 
Noticias de la ciudad (Dos)

El invierno se acaba,
la gente está loca,
esa desmesura produce
discusiones tribiales.

Se retira el invierno
desaparece la nieve.

Algunos permanecerán alterados.

 

 

Entrevista publicada en el blog La Víspera, 2007

Leer segunda parte de la entrevista



Categorías:Entrevistas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: