Poema de María Elena San Martín

 

Este rostro lunar, esta fatiga
de saber que voy a ser
pájaro o tormenta pero nunca
o solo algunas veces este cielo
inundado
con sus estremecedores brazos
los caminos de la risa.
Y también –con algún llanto-
estas manos mudas en las tardes
cuando fue necesario –cuando es-
arrancar definitivamente
las cáscaras, corazas
con que asfixiamos el latido nuevo
y que también se colgaron
de mis manos.
Los ojos aferrándose cansados
cuando la soledad viene a borronear figuras.
Y no creer.
Las muertes sucediéndose,
decretando el olvido de las voces
que tan tiernamente habitaron mis uñas
o las realidades celestes de este océano.

Este miedo final
última guerra, primera luz.
Y no creer
ahora
que puedas haber sido
tan compañero, tan insólito y milagro
para querer pausadamente,
con profundidad y esta ternura blanda
el rostro lunar
las pocas lágrimas
las manos que quedaron lamiendo
su silencio
este pozo recientemente amanecido,
que hayas podido querer mi vida.

 

16 de octubre de 1976.
Fantasmas de la infancia (Último Reino, 2007). María Elena San Martín, escritora desaparecida durante un operativo militar-policial en Panamericana y General Paz, el 1 de julio de 1977, a los 19 años.


Categorías:Homenajes, Poetas

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