Elogio del afuera

Scarabelli_2
Bajo La Luna, 2014

En El arte de silbar, de Sonia Scarabelli, encontramos –como dice el poema La exterioridad- que “es verdad,/ está todo afuera” y continúa “… se diría,/ el que más afuera/ de todo está/ es el que está muerto”. Pero antes de llegar a esa afirmación en las últimas páginas del libro, la autora invita a ver el mundo del cual ella fue, es y atravesó; una vida de correspondencias, de otras miradas, de otros espejos, el reverso de lo que cuentan las diapositivas de la memoria.

¿Qué se hace con todo eso que nos enseñaron? Esa es una pregunta que flota con precisión e insistencia. Las armas, dadas. Mientras se lucha, se afila. Los territorios de la cuna ya no están. El padre dijo: “hija, de la vida no se huye”. Hay que salir a buscar. Las voces, tal vez, sean el exilio. El río custodia la mirada hacia adentro. Es como un sueño.

El recorrido es un despojo. Caracoles, lombrices, lechuzas. Nos volvemos otros. Ya hemos emprendido el viaje, pura rotación, con esa eternidad de herencia y herida de la sangre.

.

EL ARTE DE SILBAR

Silbo y al rato un eco se desprende,
como si llegara alto va y se queda
flotando en el aire.
Silbar no es de mujeres pero él
nos enseñaba a todos por igual,
mis hermanos y yo: silbar, nadar, pescar.
Después sentimos y recuerdo haber sentido
la soledad de ser una mujer
como quien marcha hacia el exilio,
sobre todo del padre,
que en el sueño de anoche
se apareció de pronto en una ruta solitaria.
Diferente y el mismo, como siempre,
a la luz de un faro de un coche, dice:
hija, de la vida no se huye.

.
EL DIBUJO

Papá querido, hay cosas
que no se dicen pero a veces
sí que hacemos nuestra pequeña lista
de la desolación, nuestra pequeña lista
de la alegría,
y las colgamos de la pared como al dibujo
de las vidas que quisimos y tuvimos
y de las vidas que no quisimos y tuvimos,
entonces, todo lo que en el corazón sangra y sonríe
brilla sereno por un instante
con esa claridad de las cosas exteriores,
con esa gracia distinta, liviana
que tiene siempre lo que está afuera.

.
OTRA CARTA

Papá, sueño todas las noches y trabajo,
trabajo para siempre, para vivir
también con el sueño, como si fuera
materia que se amasa, se cuece
o se transforma,
y de lo intangible,
¿lo invisible?, pudiera en un segundo
pasar a la carne, entrar
derecho al cuerpo,
transmutarlo, hacerlo de nuevo,
y a la vida que vivo.
Como si todo encontrara su lugar,
precisamente ahí
donde el mundo de adentro
bulle, sufre, y a su modo,
se alegra también, tan verdadero
como el calor, la sangre
o el cansancio
de un animal.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s