Llegó La Gran Nilson

Julia Magistratti y Alejandra Correa acaban de inaugurar la editorial de poesía La Gran Nilson. “Pensamos en darnos el gusto de editar un libro de poesía que respondiera a nuestras propias ganas de hacer. Poder elegir las tapas, el formato, el diseño, la distribución”, dijo Correa, que inauguró la editorial con Maneras de ver morir a un pájaro.

A la par, Magistratti publicó el libro Pueblo. “Nos gustaría que otros poetas se entusiasmen con la propuesta y que la editorial crezca con títulos de colegas queridos”, dijo. Al respecto, Correa agregó: “Conocemos el circuito editorial que rige para las editoriales de poesía y sabemos que siempre es complicado llegar a los lectores, y que entre librerías y distribuidoras se quedan con el 40 por ciento del precio de tapa. Además, es difícil cobrar ese 60 por ciento que le corresponde al editor”.

Por lo pronto, la idea de ambas autoras es editar traducciones de poetas de Brasil, también a poetas uruguayos y latinoamericanos. “Pero será un camino para hacerlo en el tiempo, paso a paso. No tenemos ningún apuro”, dijo Correa, que, a su vez, forma parte de la organización del Festival de Poesía en la Escuela.

Por ahora los libros se consiguen en cuatro librerías de la ciudad de Buenos Aires: Norte, Colastiné, Mi casa y Alamud. Otra alternativa es la tienda virtual www.elotrocielotienda.com.

Las razones de porqué esta editorial se llama La Gran Nilson no fueron reveladas. “Preferimos dejarlas en el misterio”, fue la inquietante respuesta.

.

Poemas de Julia Magistratti

No me gustan las cosas que llegan por la noche

No me gustan las cosas que llegan por la noche
El circo que ocupaba el descampado
con una sigilosa extravagancia montaba sus destartaladas piezas.
Y a la mañana siguiente, en la panadería,
unos seres animados e irreales,
ocupaban el espacio,
desorientando a los niños, los perros y las viejas
que volvían a sus casas sin el mandado.

No me gustan las cosas que se instalan por la noche
como una amenaza que se dice por lo bajo.

Los soldados que todos los 9 de julio esperaban a los gallos
y el desfile,
hacían el chocolate en los tanques despintados,
el frío del amanecer apretaba la entrepierna
de los raídos trajes verdes
y el casco helaba el cuero de la cabeza,
los pibes colimbas meaban la leche recién ordeñada.

Abanderados y escoltas aparecían en el horizonte
como un sol artificial
con maestras que ya murieron de cáncer y desconsuelo.
La noche anterior, las madres almidonaban los uniformes
y delantales apretando la plancha sobre los dobladillos,
descargando la furia sin más de entregar a sus hijos a los ojos
de interventores, generales, jueces, párrocos y altivas
directoras de escuela.

Mi abuela decía “nunca crean en nada que tenga polleras:
ni directoras ni ingleses ni sacerdotes”.

No me gustan las cosas que se instalan por la noche
como una verdad susurrada que se dice una sola vez

o una sirena
que no viene de ningún lado
pero viene hacia nosotros.

.
(Pueblo, La Gran Nilson, 2016)

.
Poemas de Alejandra Correa

Eso

Acaba de caer un fruto
un huevo roto y sangriento
vertical y grave

Este pájaro ha madurado

Está en su primavera

Es un tomate fértil
uva yendo hacia el vino

Comparte la ruta de toda carne:
volver a nacer hacia el dolor del mundo

y su cuerpo en donación
alimenta al árbol
en el que ahora cantan sus hijos

.
Ellos

I

En hectáreas de pampa reverdecida
lo único muerto
son las alas de un primer pájaro

cayendo

II

Me despertó de la siesta el intendente:
“Hay aves cayendo del cielo”, dijo
(Negro, no sé qué cuernos pasa que hay pájaros muertos por todos lados)
Dada la ubicación del suceso
(encima están en la zona sojera)
dentro de los límites geográficos de nuestro histórico Partido
(no se podrían haber ido a morir a otro lado los muyhijosdeputa)
Dado que es la segunda vez
(ya les dije que íbamos a tener problemas con esa porquería que fumigan)
Que los decesos ocurrieron en un tiempo condensado
(justo me viene a pasar esto el dos de enero que empiezo las vacaciones)
Y que las muertes son miles
(esperate a que sean los pibes los que caigan como chorlitos)
será necesario investigar lo sucedido para llevarle tranquilidad a la población
(fijate cómo la podés dibujar y cualquier cosa, llamame).

III

En el pueblo andan diciendo
que los pájaros
murieron de miedo.

.
Nosotros

Somos tres sobre la tierra:
vos
yo
y la muerte de todos los pájaros

.
(Maneras de ver morir a un pájaro, La Gran Nilson, 2016)



Categorías:Alejo González Prandi, Editoriales, Libros

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