Nika Turbiná, muñeca rota

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¿Saben escuchar la lluvia con los dedos?
Es muy fácil.
Toquen con la mano la corteza del árbol,
temblará bajo sus yemas
como un cabayo mojado.
Toquen con la mano
el vidrio de la ventana por la noche,
¿lo escuchan?
Le teme a la lluvia
pero debe protegerme
de las gotas.
Las acariciaré con los dedos
a través del cristal.
¡Lluvia!
Puerta,
escuchame puerta,
¡dejame salir!
El murmullo de los ríos invadió la avenida.
Quiero escuchar la lluvia con los dedos
para componer música

Cumpleaños
Por descuido olvidé
mi cumpleaños.
O tal vez no quiero
volver la aguja del reloj
hacia la infancia.
Temo perder
aquel misterio de la vida
que con aprecio
me daban las personas
olvidándose de sí mismas…
.
El pájaro azul
A la media noche
se abrirá la puerta
y de repente vendrá a mí
un mago extraño
en su caballo veloz,
el pájaro azul
en forma de infancia.
Viene deslizándose sobre la rima,
prueben atraparlo.
Huyendo, su voz mágica
me llamará
hacia la lejanía de la soledad,
hacia las separaciones,
las lágrimas, las despedidas
y la alegría de las pérdidas.
Jinete que se desliza
sobre la rima,
no creas en las habladurías.
Pidamos para mi despedida,
a la hora de las reticencias,
a la hora del alba estelar,
un pequeño sacrificio
a cambio de la rima alada:
llevate mi corazón.
.
Muñeca
Soy como una muñeca rota.
Se olvidaron de poner
un corazón en mi pecho
y me dejaron, inservible,
en una esquina sombría.
Yo, una muñeca rota,
una mañana escuché
lo que me susurraba el sueño:
“Dormí, querida, mucho, mucho tiempo.
Los años pasarán
y cuando despiertes,
las personas de nuevo querrán
tenerte entre sus brazos,
arrullarte o simplemente jugar
y tu corazón comenzará a latir…”
Sólo es terrible la espera.
.
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Durante la presentación de la antología de poemas de Nika Turbiná, La infancia huyó de mí (Llantén, 2018), en Espacio Enjambre, se proyectó este video sobre la poeta rusa.

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libroVoces llegaban a Nika Turbiná (Yalta, URSS, 1974 – Moscú, Rusia, 2002) y ella las “copiaba” en su cuaderno borrador, como se llamaría su primer libro, con 30.000 ejemplares vendidos en la Unión Soviética. Los poemas tomados de la antología La infancia huyó de mí (Llantén, 2018), con traducción de Natalia Litvinova, fueron escritos entre los siete y nueve años de edad. Esa inocencia feroz –título de la poeta Celia Gourinski– plasma una visión trágica, un diálogo conmovedor de su íntimo mundo con lo que la vida le iba dando y quitando. Turbiná hablaba de todos y con todos, pero su palabra también da cuenta de un grito silenciado o de un silencio que enloquece en el reino de espinas. Algunos de sus versos son breves puñales, filosos y certeros. La dimensión de su alma es expresada por una lucidez poética que muchas veces es vaticinadora, o que deja en evidencia a la vida atroz y a los que la hacen así. Pájaro herido, Nika pide que la dejen ir, pide piedad. En 1985, fue distinguida con El León de Oro en el Festival Internacional de Poesía de Venecia. En 1990, Turbiná –que también fue actriz- publicó Escalones hacia arriba, escalones hacia abajo. En 2002, se sentó en el alféizar de la ventana, se resbaló, cayó y falleció casi en el acto, tenía 27 años. ◊ AGP



Categorías:Alejo González Prandi, Libros, Poetas

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